Esta es la parte donde
te cuento quién soy.
Soy Alma. Trabajadora Social, con diplomados en Pedagogía Teatral, Educación para la Paz y Prevención de Violencia. Llevo años aplicando el juego teatral con niños reales en contextos duros — no en un set de Instagram.
Empecé en comunidades vulnerables de El Salvador: intervención con teatro en zonas afectadas por inundaciones y programas de prevención de violencia con niñez en exclusión.
Allí vi algo que no esperaba: los juegos no entretenían, desbloqueaban. Y entendí que esas herramientas no eran solo para formadores. Las familias las necesitaban, y nadie se las estaba dando.
De niña jugué mucho con mis padres. Ese hecho tan simple me dio habilidades que otros niños de mi mismo contexto no tuvieron. Los talleres "serios" nunca me transformaron. Los juegos teatrales sí.
Yo también vivo pegada al móvil. Yo también cedo la pantalla algunos días. No te hablo desde arriba. Te hablo desde el mismo cansancio.
Me llaman "la loca que juega", y enseño desde ahí. Porque en el juego se aprende a esperar el turno, a perder y a volver a intentarlo. Y las personas que se aman no se hacen daño.